Rocío nació en Van Nuys y se crió en Oakland, California. Crecieron en un hogar guatemalteco, criados por una madre soltera. Durante sus años de formación, vieron a su madre trabajar incansablemente para mantener a su familia. Las experiencias vividas les inculcaron una profunda comprensión de los retos a los que se enfrentan los jóvenes de primera generación. Crecer con recursos limitados les motivó a cursar estudios universitarios, impulsando su pasión por aprender a aprovechar la tecnología para el bien común.
En la actualidad, Rocío es defensora de los jóvenes de primera generación, homosexuales y afectados por el sistema. Inspirada por sus propias experiencias, se dedica a encontrar formas innovadoras de proporcionar apoyo y recursos a las comunidades subrepresentadas, con el objetivo de cerrar brechas y crear oportunidades donde antes se sentían ausentes.
Su pasión es defender a los jóvenes que quieren romper el ciclo de la pobreza y a los jóvenes trans de todos los géneros. A través de la educación, el apoyo y la participación de la comunidad, su objetivo es empoderar a los jóvenes, ayudándoles a navegar sus viajes con confianza y resiliencia.