Amy es una orgullosa madre de cinco hijos y una ferviente defensora de la autodeterminación, la sanación y la justicia. Su vida y su trabajo se basan en la creencia de que todas las mujeres, jóvenes y mujeres trans merecen la oportunidad de vivir libres, apoyadas y respetadas. Sacando fuerzas de sus propias experiencias, Amy se ha convertido en la voz de los que a menudo no son escuchados, especialmente las mujeres jóvenes y los jóvenes de género expandido que navegan por sistemas que nunca se construyeron para ellos.
Como parte de la comunidad del Centro para la Libertad de las Mujeres Jóvenes, Amy defiende la transformación y el poder colectivo. Utiliza su historia para inspirar a otros a romper los ciclos de lucha y reclamar sus voces, sus familias y su futuro. Guiada por el amor a sus hijos y su profundo compromiso con la mejora de los demás, Amy trabaja cada día para crear espacios seguros donde los jóvenes y las mujeres trans puedan crecer, sanar y liderar. Su viaje es un poderoso recordatorio de que la libertad comienza con la autodeterminación y de que cuando una mujer se levanta, todos nos levantamos juntos.